(2007) Prof. Ricardo Solís
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Introducción
Cuando decimos “teoría de grupos” hacemos referencia al conjunto de teorías que existen sobre los grupos. Tal denominación obedece a un uso académico y que simplemente intenta diferenciar “la teoría” de sus posibles instrumentaciones. Encontraremos por ejemplo “la teoría social” y esto hace referencia al conjunto de disciplinas sociales que estudian e investigan el fenómeno social. Más recientemente ha cobrado interés esta denominación ya que en la elaboración de teorías sociales, organizacionales, grupales, se ha roto la frontera entre las ciencias, el ejemplo más cercano, es el caso del ECRO pichoniano, que en su Esquema reúne aportes de las más variadas ciencias sociales, incluso se nota la influencia del contexto en el que fue elaborado.
Aunque relativamente poco antiguo el vocablo grupo se ha convertido en uno de los más corrientes del habla cotidiana. Curiosamente comenzó a usarse como término técnico en las bellas artes, y hace relación a la disposición de los elementos reunidos en un cuadro. Ya en el siglo XVIII grupo refería a “nudo” o “reunión”, según algunos lingüistas gruppa (alemán) masa redonda o circulo. Hasta el día de hoy grupo nos remite a un circulo de personas reunidas.
Otro punto en el que podemos reparar es lo que dice J. Maisonneuve: “sea como fuere, todo fenómeno de grupo aparece vinculado a un devenir que implica una especie de vida, de fuerza específica... esto es precisamente lo que quieren expresar mediante la jerga de la fisica: dinámica de grupos”. Este uso ya corresponde a un enfoque de orden científico que toma términos de otras ciencias para su uso. Precisamente en la etapa de las teorías científicas de grupos nos detendremos en este trabajo.
El interés que nos motiva es acercar una síntesis del pensamiento de obras que han sido publicadas ya hace demasiado tiempo en castellano y hoy no se disponen de ellas, a excepción de Freud. Uno de los pocos recursos con los que contamos hoy día es lo que se difunde por Internet o fotocopias de los ‘viejos’ libros.
El recorrido se inicia con un autor de la etapa pre-científica Ch. de Fourier, poco estudiado y casi no considerado como antecedente válido, sin embargo su pensamiento por primera vez trata el fenómeno de los pequeños grupos y a lo que se suma su influencia concreta en dos grandes movimientos posteriores: el cooperativismo y el falangismo español. Luego se tratarán autores de reconocida influencia en el pensamiento grupalista como son: S. Freud, K. Lewin, G. Mead y B. Skinner.
1. El antecedente histórico: Charles Fourier (1772-1837) el grupo y la comunidad
Charles Fourier pensador francés de los llamados socialistas utópicos , fue un crítico sincero e imparcial de la sociedad que conoció, luchó contra todo lo que consideraba fraudulento: ganancias excesivas en el comercio, tiranía eclesiástica, burocracia y los opresivos lazos familiares y matrimoniales de la época. Siguió la idea de Rousseau en cuanto a responsabilizar la civilización como responsable de los males de la humanidad. Sus ideas aportan elementos originales para un modelo de sociedad libertario, rechazó el modelo industrial de la época, confía en el gradual crecimiento del movimiento
comunal basado en principios organizativos experimentales propuestos por él, adhiere a la doctrina psicológica de la motivación, de ahí su gran interés por la educación de los niños.(F. MANUEL). Su teoría de los grupos (comunidad) la desarrollo sobre la base de dicha filosofía. En Fourier encontramos por primera vez algunos principios esenciales para la ciencia de los grupos.
1.1. La armonía pasional
¿Cuál es el origen de los males de la sociedad civilizada? según Fourier, la represión de las pasiones por parte de la organización económica y social de cada tiempo (algunos, por estas ideas, lo consideran un antecedente de Freud). El hombre ha sido educado en un clima moral erróneo que ha reprimido las pasiones que lo armonizan, para su desarrollo los hombres deberán seguir libremente sus pasiones, lo que los conducirá por una parte a asociarse (participar de un grupo satisface la tendencia fundamental del ser humano) y por otra atraerse para trabajar juntos. Dice Fourier: ‘la variedad de las pasiones humanas debe permitir la realización natural de todas las tareas… el hombre es un ser grupal… las pasiones sólo nos arrastran al mal cuando uno se abandona a ellas individualmente’. La idea de armonía universal y la ley de las atracciones son influencia de la filosofía natural postulada por Newton, quién marcó decididamente el pensamiento de Fourier.
Como es característico de los filósofos utópicos vemos en Fourier, una reglamentación minuciosa y detallada de cómo debería ser la futura sociedad. A esta utopía la llamó falange, es la idea de una comunidad cooperativa cuyos miembros deberán repartir los beneficios en proporción al trabajo, al capital aportado y al talento de cada uno, en la que los que menos tienen sean la preocupación de todos.
Una falange es un conjunto restringido de personas (aproximadamente 1500 personas), que viven en un territorio común, generalmente agrícola, donde cada uno trabaja según sus gustos y en función de las simpatías personales afiliándose a una serie de trabajadores. ‘La naturaleza tiende a formar por atracción series de grupos que van formado una serie cada vez más compleja como en el caso de la industria. Esta psicología de la organización industrial es una experiencia que hay que realizar, se necesita poner a prueba las hipótesis sobre los mecanismos de la atracción; en este sentido Fourier es un experimentalista , si bien en su época no se concebía como riguroso y científico el campo de lo social (de los grupos), a pesar de ello, propone algo importante (anticipa algunas ideas fundamentales de Kurt Lewin):
(a) La creación artificial de grupos a los que se asignan tareas de grupos reales, el dispositivo funciona para pequeños grupos, para ‘comprobar hipótesis’.
(b) La imposibilidad de poner a prueba las hipótesis de la psicología grupal de otra forma que no sea en grupo, de aquí surge la imposibilidad de separar la investigación de la aplicación, lo que nos lleva a postular la investigación-acción.
Fourier es un pensador considerado un poco excéntrico y extravagante, lo que hace que se tengan visiones, incluso, contrapuesta acerca de sus ideas, así y todo es innegable la visión que tuvieron algunas de sus ideas, como la influencia en el movimiento cooperativista de nuestra época.
1.2. Las pasiones como organizadores grupales
Cada pasión busca satisfacer una tendencia, las tendencias son doce, el primer grupo lo componen los cinco sentidos, son individuales, incluso individualistas. El resto son sociales, tienden a establecer vínculos afectivos, en ellas juega la ley de la atracción, tales como el amor (o la tendencia a la pareja) y los sentimientos familiares (paternales); luego la ‘animista’ (la animación o camaradería de los grupos –en el ECRO Pichoniano lo encontramos en el vector afiliación/pertenencia/cooperación) y la ambición o las tendencias corporativas. Por último, tres tendencias –descubrimiento personal de Fourier- son las que desencadenan la búsqueda de acuerdo con los demás: la cabalista o espíritu de partido (grupo), el mariposeo o necesidad de cambio de compañero o de tarea y la compuesta o entusiasmo irracional. Esas pasiones se combinan de forma diferente en cada hombre según sus intensidades. Sobre la base de la armonía de estas tendencias surge la organización social y del trabajo, la sociedad industrial –que reprime dichas pasiones- torna insoportable los procesos de producción y relaciones sociales.
1.3. Cuadro de las tendencias
(a)Los placeres de los sentidos: gusto, oído, tacto, vista, olfato
(b) Deseo de establecer vínculos afectivos: el amor, paternidad, animación y ambición.
(c)Búsqueda de acuerdo: cabalista, mariposeo y entusiasmo.
2. Fundamentos históricos y sociales de la Teoría de Grupos
Es importante reparar en los componentes del contexto social del período de entre guerras mundiales especialmente en Europa y EEUU, en donde surgen los primeros aportes a la teoría de los pequeños grupos. De este contexto se puede destacar el clima de depresión social y también de desencanto con las ciencias sociales hereditarias de la racionalidad moderna y su noción de progreso basado en la razón. La razón humana que se postulaba como fundamento del conocimiento científico también era capaz de exterminar la especie con su tecnología de guerra.
La razón científica, dará lugar a otros fundamentos más humanistas en las ciencias sociales, la razón histórica: El hombre es su circunstancia, en una relación indivisible con el Otro y el mundo, es el producto de una construcción social histórica en todas sus dimensiones, tales como: (a) los modelos de crianza, (b) las creencias fundamentales y (c) las estructuras sociales. El condicionante histórico y el diálogo con el mundo y con los otros será el rasgo característico de la nueva teoría de grupos. El conocimiento científico es parte del principio natural de desarrollo y cambio. Cada persona, grupo y la sociedad se hallan en estado de desarrollo y cambio constantes, todo hecho, cualquiera que sea puede ser comprendido sólo como historia –dice Rosental- como algo que sufre complejos procesos de cambio y transformación, evolucionando de unas formas en otras. Ya Gustave Le Bon había sostenido que: “el estudio de los fenómenos sociales no puede ser separado de los pueblos en que se producen”.
Historia y Situación se convertirán en pilares fundantes del conocimiento en las ciencias sociales, de allí que la dialéctica cobra un importante valor como método de pensar la realidad, un pensar que es transformación (proceso temporal) de la vida a partir de las tensiones. En cierta medida volver a pensar la condición humana en sus condiciones concretas de existencia instaló un nuevo ideario en las ciencias sociales de principios del siglo XX, que entre otros tantos logros, desembocaría en la declaración universal de los derechos del hombre.
Los fundadores de la teoría de los pequeños grupos son autores de principio del siglo XX, que se ocuparon de un fenómeno hasta ese momento no estudiado lo suficiente que era lo que hoy denominamos: los vínculos o interacciones entre individuos. La propuesta, por entonces canalizó su atención en un nuevo objeto de estudio compuesto por: el grupo social, los vínculos y la vida intrapsiquica, los tres ámbitos serán pensados como un todo integrado e interdependiente. Nace así la disciplina que se denominará Psicología Social.
A pesar de la diversidad de teorías se puede coincidir que algunos autores en especial, sea, por su capacidad de innovación, profundidad, predicción, poder de síntesis o diríamos hoy marketing, se destacan como “padres” de esta ciencia, para nosotros son: S. Freud, G. Mead, K. Lewin, B. Skinner. Cabe aclarar, que previo a la obra de estos pensadores existían estudios 'sueltos' sobre la temática, pero carecían de sistematicidad (es decir: relacionar en un conjunto coherente las diversas investigaciones).
Cada autor aquí presentado es representante de una escuela en el sentido de lo que los historiadores del pensamiento hablan de “Chapelle” (capilla). En una escuela el pensamiento de una persona es visto como central. Cuando los sociólogos hablan de una escuela, indican, y con buena razón, que todo lo conectado con esa escuela de pensamiento “era de una pieza”. La teoría fue y es consistente y coherente en relación a ese pensamiento originario. La teoría informa sobre la investigación hecha en su nombre. Los seguidores o acólitos preservan la memoria del fundador, embellecen la teoría y su cuerpo de pensamiento asociado, y fortalecen su trayectoria, corrigiendo errores e inconsistencias en la teoría maestra y haciendo trabajo que ejemplifique su visión. Así cada uno de los autores estudiados fundó: (1) Sigmund Freud: El psicoanálisis, (2) George Mead: El interaccionismo simbólico (hoy escuela de Chicago), (3) Kurt Lewin: La Teoría de los Campos. (4) Burrhus Skinner: El Conductismo Operativo.
3. Sigmund Freud: La psicología colectiva
Autor: Sigmund Freud, pareciera que nunca pensó ser un psicólogo. Mucho menos verse, hasta avanzada su carrera, haciendo contribuciones al campo de la psicología social. Era simplemente un médico vienés especializado en el tratamiento de las enfermedades nerviosas. En 1913 y 1914, Freud desbrozó nuevos terrenos, introduciendo el psicoanálisis en el camino de la ciencia social. Por esta época elabora su teoría sobre la Psicología de las masas. En su análisis de la psicología del grupo, tomó como punto de partida el estudio de G. Le Bon sobre la conducta de las multitudes. Nota característica: El enfoque psicoanalítico busca las causas del comportamiento social en las fuerzas emocionales profundas del individuo.
3.1. Aportes a la Psicología Social
Del análisis de Le Bon, tomó aquellos elementos que le permitieron considerar a los grupos en su etapa de formación, ligados primariamente por lazos emocionales. Por ejemplo: "en un grupo típico, con un líder definido y sin una organización formal en particular, sucede que el líder se constituye temporalmente en objeto común de orientaciones emocionales, sustituyendo a los vínculos parentales..."
Su intento se ha caracterizado por extender a la organización social su esquema del psiquismo. El mito de Edipo ya no solo tendrá un uso en los conflictos neuróticos del individuo, sino que constituye también el núcleo de la educación y la cultura (Anzieu). En la misma tónica de usar mitos para ofrecer un marco explicativo a la psicología profunda, inventará en su obra Totem y Tabú (1912), el mito del “padre de la horda”, allí se postula que en el principio habría existido la horda primitiva, dirigida por un viejo, tirano brutal que se reservaba para él el uso de las hembras y expulsaba a sus hijos hasta la edad que se convirtieran en sus rivales. Los hermanos se unieron un día para proceder juntos a la ‘muerte del padre’, que festejaron en un festín del que nadie pudo ser exceptuado, esta comunión totémica se convertirá (por horror al crimen cometido) en ley simbólica, y será el acceso a la ley que funda la sociedad como tal, con su moral, sus instituciones, su cultura. Entonces míticamente la sociedad se organiza bajo dos leyes: no matar al totem (sustituto del padre) y no casarse con los padres (tabú), según Anzieu, esto constituye la transposición a lo social del complejo de Edipo. La muerte colectiva del padre, supuestamente real al principio y simbólica después, hace posible la idealización del padre muerto y su incorporación en la cultura como imagen (imago) y fundamento de la ley común. Comenzando por la prohibición de matar a los semejantes para preservar así la cohesión social y evitar la lucha de todos contra todos.
En otro texto Psicología de las masas y análisis del yo (1921), Freud pretende responder a una pregunta que queda pendiente ¿Se puede forjar una organización social que respete la justicia sin que esta sea inducida por la imagen paterna?. Este tipo de organización se encuentra por todas partes en donde los individuos, que se encuentran en situación de rivalidad, transforman sus celos en solidaridad, renunciando cada uno al dominio sobre los demás y por ello haciendo imposible a los demás aspirar a este dominio (Anzieu). El espíritu de cuerpo se desprende de la conversión de los celos en solidaridad. El resorte de la psicología grupal es la identificación.
La rivalidad común entre los niños y los celos que sienten por los mayores, se transforman en un sentimiento de grupo común, éste sentimiento infantil es la base del espíritu de cuerpo de posteriores grupos y de las normas de igualdad y juego limpio que se desarrollan en la vida de grupo.
El aparato psiquico será definido desde este modelo de la vida de grupo, con subgrupos, líderes, alianzas, afinidades, sus conflictos internos, sus tensiones entre miembros. El funcionamiento mental es individual en su primera apariencia, es primero en tanto teatro interior dónde se enfrentan los personajes que son a la vez las imágenes interiorizadas de los padres, educadores, etc. Para explicar otros rasgos que juzgó característicos de los grupos como la disminución de la actividad (o pereza en el trabajo), la carencia de restricciones emocionales (descontrol), la incapacidad para moverse y contenerse (depresión), la inclinación a rebasar todos los límites en la manifestación de los afectos y a la completa desviación de éstos en actos, Freud se verá llevado a subrayar el factor de represión ejercido por la cultura en la consciencia de cada individuo.
En este sentido otra contribución notable es la que encontramos en su libro El malestar en la cultura (1930), el tema principal de esta obra es el conflicto inevitable entre la demanda de los instintos y las exigencias de la civilización: Freud haciendo mención a las diferencias con Le Bon dice: “lo inconsciente contiene caracteres del alma de la raza, “herencia arcaica” del alma humana, pero además existe lo reprimido inconsciente, esto último falta en Le Bon. 'Es imposible ignorar en qué medida la civilización se construye sobre la renuncia a los instintos, cuánto presupone de insatisfacción -ya sea por supresión, represión o por otros medios- de los poderosos instintos'...
4. Kurt Lewin: La teoría de los campos
Autor: K. Lewin se hizo gestáltico (escuela psicológica que sostuvo que la experiencia se organiza por esquemas 'mentales' que anteceden a los elementos individuales que percibimos). Lewin, en sus investigaciones puso el acento más en la motivación que en la percepción, esto hizo que poco a poco se diferenciara de las ideas centrales de la Gestalt. Sostenía que la psicología de su época, daba excesiva importancia a la conducta como causada por las características del individuo, decía: hay que ir más allá de las apariencias de la conducta de los individuos, hay que llegar hasta las fuerzas que determinan verdaderamente su comportamiento. Y estas fuerzas se podían encontrar en la representación del campo psicológico total del individuo, de ahí la denominada teoría de los campos. Nota característica: el enfoque de la teoría de los campos hace hincapié en la organización cognitiva actual como base del comportamiento.
4.1. La Teoría del Campo: definición de 'campo de fuerza'.
La noción de campo lo toma de la Física, el campo es la totalidad de hechos que coexisten y que se conciben como mutuamente dependientes, espacio en que se manifiesta cualquier acción. El campo de fuerza será: la influencia de los grupos en la conducta. Visto de este modo la conducta es un campo de fuerza producto de la interacción de la persona y su ambiente.
Para estudiar la conducta se debe estudiar el espacio vital (o vida cotidiana), que es el campo del individuo, este estudio deberá encararse desde el método experimental, de donde surgira el método de investigación acción. El espacio vital es la unidad de la persona y el ambiente psicológico tal como existe para ella. También se puede extender la idea a un grupo o una institución, estas se encuentran en un espacio vital tal y cual existe para ellos. Es tarea de un psicólogo social desarrollar teorías y técnicas de observación e intervención adecuadas que permitan caracterizar el espacio vital dado en un determinado tiempo y espacio. El espacio vital que existe para la persona o el grupo estudiado, se define pragmáticamente, es decir, todo aquellos que tenga efectos demostrables, pero también se consideran aspectos inconscientes, en la medida que se infiera que producen efectos.
4.2. El experimento de los ‘climas’
En el marco de la investigación acción, Lewin junto a otros psicólogos (Lippitt y White) llevaron a cabo una experiencia de dinámicas de grupo en dónde se investigó lo que llamaron los climas sociales, la experiencia consistió en:
• Con niños voluntarios se organizaron grupos de acuerdo tres climas sociales: autoritario, democrático y laisser-faire (o abandónico). Cada grupo tenía un monitor y se reunían una vez por semana. La tarea era fabricar maquetas de decorado de teatro. Además asisten dos observadores para dar su opinión global del clima.
• La hipótesis a investigar era si la frustración lleva consigo la agresión.
• En el clima autoritario, altamente frustrante produjo una tasa fuerte fe agresividad expreseda de dos maneras, sesiones de total apatía y sesiones de rabia colectiva donde se terminaba rompiendo el material.
• En el clima democrático, la agresividad en más débil, pero se descarga poco a poco, lo que le permite al grupo ser más productivo en su tarea.
• En el clima laisser-faire, el abandono de la tarea por parte del monitor producía en los niños tasas elevadas de frustración, traducidas como fracaso y muy fuerte agresividad entre ellos y contra el monitor.
• Conclusión: La frustración lleva consigo reacciones agresivas, pero sus matices son de acuerdo a los climas grupales.
Esta experiencia ilustra las hipótesis de Lewin: el grupo es un todo en que las propiedades son diferentes de la suma de las partes; el grupo y su entorno constituyen un campo social dinámico, en el que los elementos principales son los subgrupos, los miembros, los canales de comunicación, las barreras (Anzieu). Modificando un elemento privilegiado se puede modificar la estructura de conjunto.
Estas experiencias de laboratorios con pequeños grupos se pueden extender luego a la escuela, la fabrica, los servicios públicos y hasta a la opinión pública. Por último, el grupo es un sistema de interdependencia entre los miembros del grupo y los elementos del campo (fines, normas, percepción del medio, status, etc.). Esta interdependencia en la que explica el funcionamiento del grupo, tanto en su conducta interna como con el medio, ahí reside la fuerza del grupo o sistema de fuerzas que le hacen o impiden actuar. De aquí la expresión dinámica de grupos, por ej.: “el éxito en un deporte depende de una combinación de fuerza muscular, velocidad de movimiento, capacidad de tomar decisiones rápidas, percepción precisa, un cambio en cualquiera de estas variables alterará el resultado”.
4.3. Definición de “el campo en un momento dado”
1. Kurt Lewin afirma que: “Cualquier conducta o cualquier cambio en el campo psicológico depende del campo psicológico en ese momento. El campo es una unidad situacional presente en el coexisten en cada individuo o grupo un concepto acerca del futuro y del pasado, esto hace referencia a las expectativas y temores actuantes en cada situación.
2. Para determinar el campo en un momento dado, se utiliza: (a) la indagación del pasado (historias de vida) y (b) test del presente (observaciones). Lewin critica que el psicoanálisis ha utilizado en exceso el diagnóstico por indagación del pasado, y la psicología experimental (conductismo) la prueba de situación actual.
3. Cuando se determina un campo es conveniente tener en cuenta una zona limítrofe del espacio vital, es decir que ciertas partes del mundo real no afectan el estado del campo en ese momento. La producción u operatividad del grupo, así como la pertinencia estarán atadas a este criterio de acción.
5. George Mead: El interaccionismo simbólico
Autor: El interaccionismo simbólico ha aportado una teoría del significado de la acción que se ubica entre las posiciones subjetivistas (sentido como representación interna), intersubjetivista (sentido como representación culturalmente pautada e internalizada) y objetivista (sentido como reflejo del objeto). Mead va a centrar la cuestión del sentido en el comportamiento, en los modos en que las personas actúan entre sí y en relación con las cosas, esto quiere decir que será la acción la que define lo que serán las cosas para la persona. Las acciones son pautadas socialmente por regularidades aprendidas y constantemente reforzadas, hasta constituir un símbolo. De esta manera se construye una teoría social ligada a la vida cotidiana. La acción de uno se limita a ser una reacción ante el gesto del otro, de tal modo que el significado es algo objetivo que está ahí en la relación y al margen de la consciencia.
5.1. El Gesto en la fase inicial de la acción social
G. Mead decía, la psicología social es conductista en el sentido de que parte de una actividad observable -el proceso social dinámico en devenir y los actos sociales que son sus elementos integrantes- que ha de ser estudiada y analizada científicamente. Pero no es conductista en el sentido de pasar por alto la experiencia interna del individuo, la fase interior de ese proceso o actividad. Mead rechazó del conductismo la característica particular de éste que es reducir el análisis de la conducta a la unidad E -> R (estímulo-respuesta). Por el contrario sostuvo que, "la conducta de un individuo solo puede entenderse en la base a la conducta de todo el grupo social del que él es miembro".
La psicología social de Mead se caracteriza por el siguiente concepto: la perspectiva del interaccionismo simbólico considera la conducta subjetivamente determinada en un contexto social específico. El grupo aporta el contexto de la conducta, parte de estudios realizados por Darwin, de los gestos animales como origen del lenguaje. Para dar una idea más acabada, podemos citar a Wund que decía al respecto: los gestos, expresan sentimientos individuales y una realidad externa. Esta realidad externa es la que aporta el grupo social, por lo tanto el interés de Mead en el tema radica, en demostrar que el gesto: es parte de la interacción social ya que permite el ajuste de la respuesta del otro.
5.2. Mead y el pragmatismo norteamericano
La intención política del pragmatismo es la de fundamentar la armonía del individuo con la sociedad, en el sentido de (a) individualismo, ya que libertad es libertad individual y (b) antideterminismo, necesario para que esta libertad tenga sentido y posibilidad. Los puntos en común serán:
• El individuo es considerado activo frente al ambiente. La relación entre ambos es de interacción y mutuo influjo.
• La mediación entre individuo y medio es la acción.
• El significado de una idea, una creencia, es la conducta que provoca, el espíritu se relaciona en términos de acción con el mundo.
• Hombre y mundo son considerados ‘procesos’ no como entidades substanciales. El mundo es constituido por la percepción y acción del individuo.
Los gestos son el vehículo de una gran cantidad de significados compartidos y cada vez más condensados. El 'yo' de la persona se constituye solo mediante una organización de actitudes particulares de otros individuos hacia el mismo o entre sí. A los significados compartidos, los llamará símbolos significantes que hacen posible la autoconsciencia y la acción reflexiva. De esta explicación es que surge el nombre de la teoría: interaccionismo simbólico .Ej: si observamos una pelea de perros, la respuesta de uno esta condicionada al movimiento del otro, igual sucede en el ajuste vincular de las personas en un grupo social. El gesto es un acto social en el que los otros están presentes en nosotros mediante la representación simbólica. El contenido de la conducta (o acto) humana es típicamente social en el sentido más profundo: "No es solo que otra gente esté presente a nuestro alrededor lo que hace que nuestro actos sean sociales; es mucho más importante todavía que la gente está presente dentro de nosotros".
Por último, psicología social se define como “el estudio de la experiencia y conducta del individuo como dependiente del grupo social al que pertenece”. Se trata de explicar la interacción de la persona y el grupo social: (a) explicando la génesis de la persona en la interacción; y (b) explicando la acción de la persona sobre el grupo.
6. Barrhus Skinner: El Conductismo Operativo
Autor: Bajo la perspectiva de Skinner y de sus seguidores, no hay diferencia entre la psicología social y los otros campos de la psicología. "Toda psicología tiene que ver con la conducta, y toda conducta es un producto del ambiente en el que acontece". Estableció inicialmente una distinción entre dos formas de conductas: respuestas y operativas. Las respuestas son en función de los estímulos antecedentes y las operativas son en función de los acontecimientos que siguen. Nota característica: la perspectiva conductista considera la conducta como producto de rasgos particulares de la conducta anterior. La base de este análisis es la unidad de mínima del conductismo que consideraba que la conducta era producto de la relación entre: estímulos y respuestas. Skinner fue propulsor del desarrollo del conductismo radical y por el desarrollo del análisis del comportamiento aplicado, una rama de la psicología la cual tiene como objetivo un trabajo unitario para animales y humanos basado en principios de aprendizaje.
Los experimentos se llevaron a cabo bajo conceptos tales como: reforzamiento negativo y positivo, esto lo llevó a postular la idea del condicionamiento operante: una técnica de modificación de conducta que desarrolló en contraste con el condicionamiento clásico de los anteriores conductistas. En la cadena de E => R se va dando un proceso de 'internalización' o 'aprendizaje' ya sea ante respuestas fallidas, estímulos positivos, estímulos negativos, etc. en los primeros desarrollos del conductismo, la respuesta estaba condicionada por el estímulo, Skinner plantea una diferencia diciendo: Cuando los estímulos tienen la probabilidad de que una conducta ocurra de nuevo, se le llama 'Refuerzo'. Este refuerzo se utiliza hasta tanto se logra la respuesta requerida. Por ejemplo: se pretende aprobar un examen (respuesta) pero no logramos encontrar un momento para concentrarnos y estudiar tranquilos (estímulo), entonces podemos probar estudiar de noche cuando todos duermen, ir a la plaza o al parque, hacer una rica torta para tomar con mate a la hora de estudiar, juntarme con un compañero, esto actuará como refuerzo, en tanto sostengamos estos refuerzos lograremos modificar la conducta y la respuesta requerida: aprobar el examen.
El otro polo de estos experimentos lo encontramos en el rol de los refuerzos negativos: Skinner en su investigación sugirió que el castigo era una técnica muy ineficaz de controlar la conducta, usado en general para cambios en el comportamiento, ya que la mayoría de las veces la persona evitará el estímulo antes que el comportamiento seguido del castigo. Un ejemplo: “si lo que queremos corregir es que una persona no coma demasiado porque engorda, no se trata de castigarla cuando coma en exceso, sino de premiar cuando se controla, este camino, a la larga producirá que la persona evite comer demasiado y como consecuencia no engorde”. El reforzamiento tanto positivo como negativo (que a menudo es confundido con el castigo) prueba ser más efectivo para conseguir cambios en la conducta. La conducta la cual es el objeto de estudio de Skinner, también hace posible relacionar al hombre con una vida social y armónica que proporciona al individuo seguridad y felicidad, por lo que él considera a la Libertad, no una ventaja sino más bien una amenaza. Introdujo el concepto condicionamiento operante; proceso mediante el cual se aumenta o disminuye la probabilidad de dar una respuesta, lo que le valió el nombre de ‘escuela’ de Conductismo Operativo. Los refuerzos, que consisten en un estimulo reforzante, que incrementa la posibilidad de un comportamiento positivo o adecuado.
7. Bibliografía
Este texto esta inspirado en dos obras cumbres en la temática, Los fundadores de la Psicología Social de James Schellenberg y La dinámica de los pequeños grupos de Didier Anzieu y Jacques Martin. Anzieu, D., Martin J. La dinámica de los grupos pequeños – Biblioteca Nueva/Madrid 1997.
Schellnberg, James. Los fundadores de la psicología social- ed Alianza/Madrid 1999
Copleston, F. La filosofía social en Francia – tomo IX ed. Ariel – Barcelona 2004
Ferrater Mora, J. Charles Fourier – ed. Alianza - Madrid 1979
Garcia Moriyon, F. Del socialismo utópico al socialismo – ed. CINCEL – Madrid 1985
Maisonneuve, J. La dinámica de los grupos – ed. Proteo Bs. As. 1969
Le Bon, G. Psicología de las multitudes – ed. Albatros, B. As. 1958
Lewin, K. La teoría del campo en la ciencia social – ed. Paidós, Bs. As. 1978.
Orígenes de la Teoría de Grupos
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La autogestión pedagógica
La temática de la evaluación de saberes y competencias en la formación de operadores psicosociales alude a una cuestión que suele presentar dificultades de aplicación, aceptación y consenso entre docentes, alumnos y directivos de las escuelas de Operadores Psicosociales. La primera cuestión a observar que proponemos, es que la formación académica ha sido encuadrada en el nivel terciario de tecnicatura, lo que implica de por sí, un recorte de saberes de aplicación técnica, la segunda cuestión radica en cómo compatibilizar la evaluación educativa, incumbencia toda institución académica, con el contexto de aprendizaje autogestivo en un dispositivo grupal.
La didáctica de la psicología social que aplicamos originalmente la diseñaron Enrique Pichón Rivière y Ana Quiroga, en Aportaciones a la didáctica de la psicología social (1972). Sus postulados siguen operando en el diseño curricular de las escuelas. Originariamente el dispositivo de aprendizaje se ajustaba a la concepción de aprendizaje como aprender a aprender, pedagogía centrada en la tarea del grupo.
Dicha corriente de autogestión pedagógica tuvo origen en Georges Lapassade quien había denominado a sus experiencias y proyectos como pedagogía institucional y según René Lourau lo llamó así porque ya hacía más de veinte años existía la psicoterapia institucional (dato curioso que permite pensar el valor que se otorga a la situación transferencial en los grupos de formación). Volviendo a Lourau, este afirma que durante el comienzo de los años ’60 surge un movimiento preocupado por la alienación en la institución escolar, alienación del alumno y del maestro dentro de un dispositivo autoritario ‘donde la transmisión de un saber garantiza ante todo la perpetuación de un poder’. ‘Los investigadores-experimentadores de la autogestión pedagógica’, partían de un espíritu libertario innegable. La cuestión política e incluso micropolítica, la revolución epistemológica a favor de una rehabilitación de la intervención microsocial forma parte de un nuevo paradigma, ligado, sin ninguna duda, con la aparición de los métodos grupales’.
La creación del Grupo de Pedagogía Institucional –dice Lourau- en el otoño de 1964 atrajo a personas muy diversas, su nudo operacional es característico de su proyecto y su programa de trabajo. En su tesis La entrada en la Vida Lapassade, fundamentó científicamente su rechazo a la noción de adulto, apoyado en una antropología que proponía la idea del hombre inacabado. La tesis de una continuidad o ausencia de ruptura entre el niño y el adulto (tantas veces sugeridas por novelistas) acuerda con la práctica de no-direccionalidad de Carl Rogers.
Otro componente en esta tradición lo representó Kurt Lewin en el contexto de la psicología norteamericana de grupos, en particular la experiencia llamada de los ‘tres climas’ de Lippit y White y la cooperativa de clase de Fonvieille convergían en la idea de una colectivización por el grupo-clase: colectivización de la gestión de la tarea y del análisis del funcionamiento de la clase.
La autogestión pedagógica resulta ser una variante extrema de la pedagogía centrada en el grupo, sus componentes elementales son: (1) análisis colectivo del grupo-clase, (2) autogestión de la clase y (3) relaciones no-directivas.
La escolarización de la Psicología Social
Aplicar estos principios en contextos de formación no-formal no suele traer ‘tantos dolores de cabeza’, ni mayores inconvenientes metodológicos más allá de los fuertes cuestionamientos a las matrices de aprendizaje de cada alumno. La incorporación de requisitos formales de enseñanza y evaluación por parte del Consejo de Educación, llevo a la necesidad de abrir un diálogo con diferentes corrientes pedagógicas que permitieran una transposición metodológica lo más fiel posible.
En este diálogo, el vector más difícil se sostiene con la tendencia y hegemonía del enfoque dominante de los últimos años del siglo XX, que es la autodenominada tecnología educativa, la que ‘prioriza una visión instrumentalista y justificada desde el supuesto de la cientificidad… En el caso del método se centra en las técnicas, los procedimientos, los recursos y las habilidades’ . Esta corriente favoreció el desarrollo del pensamiento tecnocrático, que ya incidía desde las primeras manifestaciones del conductismo, a principios del siglo XX. Esta perspectiva llevó a sacralizar el método, la ‘tesis que sostuvo durante mucho tiempo fue de la universalidad del método, entendiendo como una serie de pasos rígidos, secuenciados; reglas fijas; sumatoria de técnicas y procedimientos válidos para resolver cualquier problema, en cualquier situación o contexto’ . El ‘orden único’, al decir de A. Diaz Barriga , relacionado con una concepción de la ciencia, de la verdad, niega el conjunto de relaciones que afectan los procesos de aprendizaje… es un modelo basado en técnicas organizadas, rigurosa y linealmente para lograr diseños que permitan productos válidos en diferentes contextos.
Edelstein, dice: ‘sintéticamente: el centro es la instrucción, el soporte la técnica, el efecto buscado la efectividad en los resultados’. Es el modelo vigente en la cultura universitaria y facultativa, lo que se reedita en las discusiones sobre incumbencias profesionales, es decir, el fuerte de los discursos académicos cuestionan la formación poco rigurosa en psicología social, es decir el método con el que un ‘psicólogo social’ hace ciencia, se intruye, desde metodologías tan poco comprobadas.
En cambio podemos decir, que el grupo operativo es una propuesta basada en los procesos interactivos en el aula, intenta pensar la cuestión del método no como algo externo, o procedimientos formales que se aplican mecánicamente y desde afuera, sino que es un instrumento de indagación inmanente.
Aunque sean solo cuatro reglones, esta definición de GO, es la que pone en crisis todo el dispositivo de formación, que intenta cumplir, por un lado con ‘acreditaciones de saberes’ y por otro, con ‘autogestión de aprendizajes’. Sin embargo, si nos metemos un poco en los nuevos debates (no institucionalizados) sobre metodologías de evaluación, veremos que crece la perspectiva: situacional, constructivista/contextual, dialógica y antitraumatica.
La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo
La evaluación es un campo de posiciones controvertidas y polémicas desde la perspectiva política, pedagógica y didáctica. La evaluación integra el campo de la didáctica definida como teoría acerca de las prácticas de la enseñanza, en dicho campo el contenido y el método han sido centrales en las ideas y prácticas de la enseñanza (E.L 1998). Díaz Barriga haciendo referencia a ciertas ‘patologías’ de la evaluación (e.i. cuando la evaluación estructura la práctica, se convierte en un estímulo, ‘se aprende para ser evaluado’), sostiene que el examen, es un instrumento que invierte los problemas sociales en pedagógicos y los problemas conceptuales del debate educativo en problemas técnicos. La idea de Edith Litwin para revertir estas patologías, es recuperar la evaluación como un lugar que genera información respecto de la calidad de la propuesta de enseñanza, desde esta perspectiva la evaluación sería un tema periférico respecto del alumno, pero central para que el docente reflexione sobre su trabajo, revisar las propuestas de construcción del conocimiento y las situaciones que lo posibilitan y aquellas que lo dificultan, es decir, dar cuenta de las situaciones reales de transferencia.
La evaluación de los aprendizajes siempre ha estado relacionada a la acreditación o certificación y rara vez a la conciencia de los aprendizajes adquiridos o sus dificultades, a lo que se suma la suposición de que es posible medir los aprendizajes en el mismo momento que ocurren, para ello se crean situaciones más formalizadas en las que la medición puede ser realizada, es característico de estas situaciones el estrés de los exámenes. Esta situación es controvertida para quienes reconocen que los aprendizajes significativos necesitan tiempo de consolidación, para poder realizar relaciones de los aprendizajes fuera del lugar de enseñanza. El examen no tiene por objeto reconocer lo aprendido, sino analizar lo consolidado, lo que resiste pese a la presión o en una situación de tensión (E.L).
A modo de Conclusión
En este marco, la primea reflexión consiste en considerar la evaluación como parte del proceso didáctico que implica para el alumno la toma de conciencia de los aprendizajes adquiridos y, para los docentes una interpretación de las implicancias de la enseñanza en esos aprendizajes. En este sentido la evaluación no es una última etapa ni un proceso permanente, el lugar propicio tiene que ver con el lugar de la producción de conocimientos donde el docente pueda realizar inferencias válidas respecto del proceso. La actitud de permanente evaluación desnaturaliza el proceso de aprendizaje (E.L).
El principal problema reside en la construcción de criterios con que se evalúan las actividades, los criterios son recursos muy potentes para evaluar las producciones de los alumnos, pero son elaborados a partir de la experiencia, por lo tanto, no son infalibles ni debieran cristalizarse. Matthew Lipman, desarrolla en este sentido una serie de criterios como: la representatividad, la significación y la diferenciación cognitiva. La representatividad debiera reconocer la implicación del tema tratado en el conjunto de los temas o cuestiones del campo; la significación refiere a advertir el valor o importancia del tema; y la diferenciación cognitiva considera el proceso cognitivo implicado: memoria, traducción, análisis, síntesis, resolución de problemas, etc.
Bibliografía
“La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo” /Camillioni. Celman. Litwin. Palou / ed. Paidós Ecuador.
Epistemología del ECRO de Enrique Pichon Riviere
Etiquetas: Foro, Psicología Social |Lic. Gladys Adamson (texto virtualizado en: www.psicologiasocial.org.ar)
El término Ciencia proviene del latín scientia "conocimiento" derivado de sciens, -tis, "el que sabe" participio activo de scire "saber" Etimológicamente por lo tanto ciencia significa "el saber". Los griegos empleaban las palabras conocimiento y saber y no el concepto de ciencia como lo entendemos hoy. Platón diferenciaba el saber de la opinión, la doxa que ubicaba entre la ciencia y la ignorancia. En el pensamiento griego, Platón Aristóteles si bien desarrollaban un pensamiento metódico, teórico este saber no distinguía claramente entre la Ciencia y lo filosófico. Es muy difícil por ejemplo establecer esta distinción en la Física de Aristóteles.
Esta diferencia entre Ciencia y Filosofía se establece en la modernidad. Es allí donde se sientan las bases de lo que hoy conocemos como Ciencia. Lo que hoy denominamos Ciencia tiene un sentido mas restringido y nació con la Modernidad, entre los siglos XVI y XVII a partir de Copernico, Galileo Galilei, con Newton, Kepler y a nivel metodológico Descartes. Ellos sientan las bases de la Ciencia moderna.
Epistemología: Los griegos utilizaron las palabras conocimiento y saber. A menudo se ocuparon de problemas gnoseológicos, o sea problemáticas que hacen a qué es el conocimiento, cómo se funda, cómo es posible el conocimiento?. Sin embargo las problemáticas gnoseológicas, acerca del conocimiento no se distinguen claramente de problemáticas ontológicas, o sea relativas al ser. La pregunta Que es el conocimiento no se distinguía claramente de la preocupación de que es la realidad y esto se mantuvo durante toda la Edad Media. Esto no quiere decir que algunos filósofos medievales como San Agustín por ejem no dedicaran muchos esfuerzos a esclarecer la posibilidad o imposibilidad del conocimiento y los distintos tipos de conocimiento.
Solo en la época moderna a partir de Descartes, Leibniz, Locke, Berkeley, Hume y otros el problema del conocimiento se convierte en problema central dentro de la filosofía. Son autores que han desplegado mucho esfuerzo teórico en cuestiones relativas al "método" y a la "estructura del conocimiento". Pero es en Kant que el problema del conocimiento comenzó a ser objeto de una "teoría del conocimiento". La palabra epistemología es sinónima de gnoseología y ambas designan a la teoría del conocimiento. En español y en italiano se emplea gnoseología en alemán se utiliza teoría del conocimiento y en ingles se usa con mas frecuencia epistemología. Hay un cierto acuerdo en español de emplear gnoseología para la teoría del conocimiento en general, en cualquiera de sus formas y epistemología para designar la teoría del conocimiento en la ciencia. Algunos reducen la teoría de Kant a la teoría del conocimiento no hay acuerdo en esto pero si debemos decir que ella ocupa un lugar central en su filosofía. Kan dejó sentadas las bases para un privilegio de las teorías de conocimiento en el mundo moderno y diferente a la importancia que la ontología tenía para los griegos.
Ciencia Moderna: El paradigma que corresponde a la ciencia moderna es el modelo físico-matemático. Hacia fines del siglo XVIII otras disciplinas, como la química, la biología y las ciencias sociales fueron desarrollándose y lograron ser incluidas en el concepto de ciencia con distinta fortuna. Por algo se las denomina "ciencias duras" a las naturales y "blandas" a las sociales.
Rubén H. Pardo distingue:
Ciencias formales
• Objeto: entes formales, signos vacíos, carentes de contenido empírico
• Método: demostración lógica
• Enunciados: analíticos o tautológicos
• Verdad: necesaria y formal, coherencia lógica
• Ejemplos: lógica y matemática
Ciencias Fácticas
• Objeto: entes empírico) hechos, procesos
• Método contrastación empírica (observación y experimentación
• Enunciados: sintéticos o denotativos
• Verdad: contingente y fáctica (siempre provisoria y cotrastada empíricamente
• Ejemplos: ciencias naturales y sociales.
La diferencia entre las Ciencias humanas y Ciencias Naturales se estableció a fines del siglo XIX a través de la obra de Dilthey. Actualmente las ciencias se distinguen en ciencias formales (lógica, matemáticas), Ciencias naturales (física, química, biología) y sociales o humanas (economía, sociología, antropología, psicología, psicoanálisis, historia, lingüística, derecho, educación, política, comunicación, geografía, psicología social etc.)(1) Eliseo Veron distingue a las ciencias en función de la mayor o menor participación de los sujetos en la investigación. De acuerdo a esta distinción tendríamos las ciencias de baja pertinencia: las naturales y las Ciencias de alta pertinencia: las sociales o humanas. Las ciencias naturales y sociales también suelen ser denominadas como ciencias fácticas ya que se caracterizan por la confrontación de sus hipótesis con la experiencia ya sea para ratificarlas o rectificarlas. Las Ciencias Sociales se ocupan de hechos sociales y delimitan allí su sector de la realidad. Aquí corresponde hacer una aclaración. Hay dos concepciones respecto de la realidad: 1) que la realidad debe ser descubierta o bien 2) que la realidad se construye a partir de las hipótesis científicas.
Por otro lado la realidad es tan compleja que no se puede hablar de una realidad sino de fragmentos de la misma, parcialidades.
En la concepción clásica de la ciencia moderna (la que surge en el siglo XVII y cuyo paradigma es la física de Newton) esta debía ser capaz de 1) describir una serie de fenómenos, 2) ser comprobables por medio de la observación 3) poder ser sometidas a la experimentación 4) que permitan la predicción ya sea completa o estadística de acontecimientos futuros. Epistemológicamente hablando la base empírica de las ciencias sociales pueden ser los datos obtenidos en la vida cotidiana y que son conocidos a través de la observación. Según Klimovsky es aquella información que sin teorías científicas puede ser aceptado por la comunidad científica y que es presentado a través del lenguaje ordinario de la vida cotidiana.
Dice Esther Díaz en "Metodología de las Ciencias Sociales" (Ed. Biblos) "La descripción de la realidad social por parte de las ciencias sociales debe a su vez extenderse ante el hecho de que el conocimiento de esa realidad procede no sólo de las ciencias sociales sino del pensamiento normativo y de la producción cultural". Reichenbach en su libro "Experience and Prediction", en 1938 planteo en relación al conocimiento científico la diferencia entre contexto de descubrimiento y contexto de justificación. El primero se refiere a las circunstancias en las cuales el científico arriba a sus hipótesis o conclusiones y el segundo se refiere a todo lo relativo a la validación de dicho conocimiento. Klimovsky introduce también el contexto de aplicación que concierne a las aplicaciones de los conocimientos y al aspecto "tecnológico".
Desde la concepción de las Ciencia Sociales se considera que hay un campo de observación pero que el observador se halla incluido en él. En este campo de problemáticas a investigar confluirán aspectos cualitativos y cuantificables, y también lo azaroso. El campo a investigar se halla en un cierto orden-desorden, habrá certidumbres e incertidumbres. Partimos de la característica multidimensional de los objetos a investigar, que se hallan en la realidad siendo ésta además histórica e irrepetible.
En la ciencia moderna el conocimiento científico es 1) el que se busca deliberadamente 2) es sistemático , busca una articulación e interdependencia con otros conocimientos 3) busca estar fundamentado, que posea coherencia lógica y verificación empírica, 4) capacidad explicativa y predictiva mediante leyes de la realidad 5) que desarrolla un pensamiento metódico, reflexivo y que pueda reflexionar críticamente acerca de si misma y 6) busca ser objetivo. Este ultimo punto es polémico pues las ciencias Naturales han identificado el concepto de objetividad con neutralidad y con ello con falta de implicación ideológico o política del científico.
Cada época histórica fue creando distintos fundamentos para dar cuenta de aquello llamado ciencia. Es lo que Th. Kuhn denomina Paradigmas científicos
REFERENTE EPISTEMOLÓGICO ACTUAL: El contexto actual de debate epistemológico es sumamente fructífero para las Ciencias humanas y la Psicología Social en particular. Si bien la idea de ciencia puede establecer su origen en el pensamiento griego y se puede decir que a partir de ello forma parte de la cultura occidental, no todos los momentos histórico sociales han definido a la ciencia de la misma manera.
Se podría definir de manera esquemática dos grandes concepciones históricas acerca de la ciencia: 1) una concepción premoderna desde el siglo IV antes de Cristo hasta el fin de la Edad Media basada en el pensamiento aristotélico y 2) una concepción moderna donde la ciencia emerge como producto de un pensamiento racional y como modelo de todo saber. Surge en los siglos XVI y XVII a partir de las investigaciones de Galileo Galilei, del método de Descartes y el desarrollo de la física de Newton unida al éxito de las ciencias de la naturaleza. Este paradigma científico se extiende hasta el siglo XX. La razón se erige en una nueva deidad y es el referente de todo lo considerado objetivo, verdadero, científico. El poder de la razón además establece leyes universales que permiten el dominio de la naturaleza y el desarrollo de la técnica que prometía el progreso social indefinido. Al decir de Illya Prigogine, se consideraba verdadero, objetivo, científico todo lo que pudiera ser clasificado, formalizado y matematizado. Debido al éxito de las Ciencias Naturales su método, experimentalista, se transformó en el único método reconocido de validación del conocimiento científico.Este paradigma científico moderno ha entrado en crisis, y con él las posturas más racionalistas.
Desde las mismas "ciencias duras" se han puesto en cuestión concepciones que hasta ese momento estaban sacralizadas como la fé ciega en el determinismo, en la neutralidad del observador, la armonía planetaria, la ausencia de azar y el imperio de las leyes naturales. Desde las mismas ciencias naturales se plantean nociones como los de la auto-organización de la materia a partir del caos y el debate alrededor del concepto de leyes universales inmutables para los fenómenos naturales.
Illya Prigogine, Premio Nobel de Química de 1977, a partir de su investigación acerca de las estructuras disipativas, establece nuevos paradigmas científicos en los que, en rigor, aquello que es propio de las Ciencias Sociales: la presencia ineludible de lo complejo, el azar, el tiempo, el cambio y los procesos, las leyes de probabilidad, los procesos irreversibles, lo que no se puede predecir con exactitud, la inclusión del observador, etc., aparecen como propias también de la práctica científica de los investigadores en Ciencias Naturales. Aun luego de esta crisis de los paradigmas científicos, los epistemólogos no niegan que el objetivo de toda ciencia sea una indagación causal y la búsqueda de predicción de los fenómenos, pero desde una epistemología contemporánea se enfatiza que la ciencia es sobre todo un saber critico, consciente de su provisoriedad y que debe renunciar a toda idea de certeza.
La idea de certeza para esta concepción queda más en el terreno de la ilusión, de una ilusión de completud tranquilizadora que cierra al científico a lo nuevo y dogmatiza sus proposiciones. Se modifica la idea de un objeto recortado con precisión como propio de la ciencia y surge la idea que cada disciplina indaga y reflexiona en un campo problemático; más precisamente en la conjunción de varios campos problemáticos que se hallan en conjunción-contradicción Este nuevo posicionamiento de las disciplinas científicas es afín a la Psicología Social, ya que comprende su condición de interdisiplinariedad.
Esta posición no significa que el pensamiento científico no deba fundamentar sus afirmaciones y posee dos dimensiones o terrenos donde hacerlo: a) el terreno de la lógica y b) el de la experiencia. Desde la primera se le exigirá coherencia en sus hipótesis y proposiciones y desde la segunda se le requerirá una contrastacion empírica. (La superación del empirismo no implica desechar la experiencia y con ello el valor de la praxis.)
Desde los nuevos paradigmas se considera que existe una diferencia irreductible entre las ciencias naturales y las sociales. Para el investigador en Psicología Social no existe la neutralidad del saber. Hay un vínculo estrecho entre el que conoce y las significaciones sociales del contexto que va a conocer, ya que es el mismo en que vive. El científico en Psicología Social se halla siempre implicado en su objeto de estudio. La implicación del científico en el campo mismo de indagación se une al hecho ineludible que toda actividad humana es significativa y contiene valores, y estos valores no son universales y ahistóricos sino que corresponden a momentos históricos y a culturas determinadas. Pierre Bourdie señala que en las ciencias sociales el límite entre el saber vulgar y el conocimiento científico son difusos. La pertenencia al mismo magma de significaciones que el objeto a indagar puede constituirse en un obstáculo epistemológico en términos de Gaston Bachelard. Pierre Bourdie propone una actitud de vigilancia epistemológica que significa una reflexión sistemática acerca de las condiciones histórico-sociales en las que se produce el saber. E. Pichon Riviere le asigna a la ciencia social un rol desalienante. El desarrollo de un conocimiento crítico que transforma la realidad tiende a cuestionar al poder y a lograr espacios de autonomía y libertad
La Psicología Social como Ciencia La Psicología Social es una disciplina reciente. Como todas las Ciencias Sociales se inicia a mediados del siglo pasado. Michel Foucault señala que la evolución del saber no tiene un origen puro e iluminado sino que emerge de la voluntad de poder. Lo que impulsa al desarrollo del conocimiento es el poder.
El poder entendido como dominio de la naturaleza o de ciertas problemáticas que desafían al hombre. Poder de control social. En relación a las Ciencias Sociales no debemos olvidar que a mediados del siglo XVIII (1750) en Inglaterra se crean las máquinas hidráulicas que permitieron la producción a gran escala sobre todo en la industria textil. En 1790 la fuerza hidráulica de las fabricas fue sustituida por el vapor. En 1821 había en Lancashire 32 industrias textiles mecánicas con 5.700 telares. La producción se adelanta a la demanda por lo cual los comerciantes buscan mercados en todas partes. La industria manufacturera nacida de las invenciones mecánicas se desarrolló enormemente en Inglaterra, Francia y otros países europeos. Gran parte de la población rural vendió sus pequeñas parcelas de tierra y se dirigió a las ciudades. La clase obrera sin embargo no sacó ninguna ventaja de todos estos cambios. En 1815 se produjo la primera crisis que altero el mercado ingles, quedando muchos obreros en la calle y provocando disturbios y destrucciones de maquinas. La causa fue la especulación de los patrones acumulando grandes existencias de producción con vistas a la exportación pero que el continente europeo no podía consumir. Otras crisis más graves se produjeron en 1820, 1825 y se extendieron a todos los piases industrializados orientándose los obreros por caminos de violencia y a organizarse en asociaciones de resistencia. Contra la pobreza extrema y las crisis económicas se levantaron escritores e intelectuales protestando contra el régimen de explotación y pidiendo la intervención del Estado. La miseria de la clase obrera la explotación de niños y mujeres mueve a los intelectuales a reflexionar sobre ello y otros como Marx a rebelarse y a intentar transformar esta realidad.
Este es el clima social en el cual surgen las primeras reflexiones acerca de la Psicología Social. Existe una corriente sociológica que se inicia en Francia con Comte (1798-1857) Discípulo de Saint Simón y que reflexiona acerca del individuo y la influencia o condicionamiento social.Continua en Inglaterra con John Stuart Mill (1806-1873) y luego con Gabriel Tarde (1843-1904) y su famosa polémica con Durkheim (1858-1917), Gustave Le Bon (1841-1931) y culmina en Estados Unidos con la Escuela del Interaccionismo Simbólico cuyos fundadores son Cooley (1869-1929), William I. Thomas (1863-1947) y sobre todo George Mead (1869-1931).
La Corriente Psicológica de la Psicología Social reconoce sus antecesores en Wilhelm Wundt (1832-1921) continua con William McDougall (1871-1938) en Inglaterra, Floyd Allport en Estados Unidos y culmina con Kurt Lewin el creador del termino Dinámica de Grupo y el que funda la Psicología Social como disciplina que puede intervenir transformadoramente en la organización social desde una incidencia microsocial. En síntesis en la Psicología Social académica se desarrollaron dos tendencias, una mas sociológica que culmina con este gran creador que fue George Mead y una corriente más psicológica donde ubicaríamos a Kurt Lewin también en EEUU. La diferencia que nos importa de una u otra corriente es en cuanto a la concepción del hombre que sustentan. Una cosa es considerar al hombre como un individuo influido por su ambiente pero donde se lo sigue considerando como originariamente individuo y otra es tener una concepción de sujeto social. Para George Mead, fundador del interaccionismo simbólico el sujeto es sujeto social. Deviene sujeto a partir de su interacción con otros. Enrique Pichón Riviere adhiere a esta corriente. Su concepción del hombre es la de un sujeto social. Un ser que inexorablemente y solo por su condición social puede devenir en humano.
LA PSICOLOGIA SOCIAL DE ENRIQUE PICHON RIVIERE
El Esquema Conceptual Referencial y Operativo de Enrique Pichón Riviere es un cuerpo conceptual, un conjunto de conocimientos articulados entre sí, que contiene una sistematización conceptual en referencia al campo especifico de la Psicología Social. En este sentido estos conceptos son producidos por E.P.Riviere para dar cuenta de la praxis concreta en el campo especifico psicosocial. Su ECRO da cuenta de:
Una concepción de Sujeto como sujeto social
Una concepción del mundo moderno como dimensión simbólica producto de una construcción social en permanente transformación.
Una concepción de Desarrollo humano.
Una concepción de Salud como praxis mutuamente transformante con el medio
Una concepción de enfermedad como clausura y estereotipia
Una metodología dialéctica que da cuenta de los procesos de transformación cualitativos a partir de campos de tensión contradictorios.
Una técnica de intervención que incluye elaboraciones de una logística, una estrategia, una táctica y una técnica especifica.
E.Pichon Riviere concibe a su ECRO como un sistema abierto donde producto de la praxis son posibles procesos de ratificación o rectificación del esquema conceptual. Producto de dicha praxis "en una continua realimentación de la teoría a través de su confrontación con la práctica". Lo denomina actitud de autocrítica e implica la posibilidad reflexiva como actitud científica. Su sistematización conceptual, su construcción lógica, lo hace aprehendible y transmisible. Sin dicha sistematización no cumpliría uno de los requisitos básicos de toda disciplina científica. El requisito de fundamentación y de verificación en la realidad E.P.Riviere lo concibe como criterio de operatividad. El criterio de verdad es la operatividad: "no nos interesa sólo que la interpretación sea exacta, sino fundamentalmente nos interesa la adecuación en términos de operación". Su conformación interdisciplinaria se apoya en la Psicología Social, el Psicoanálisis y el Materialismo Histórico a través de George Mead, Kurt Lewin, S.Freud, M. Klein, C.Marx, J.P. Sartre, H. Lefrevre etc. El criterio de operación es concebido como producción planificada de cambio en relación al logro de los objetivos propuestos. Toda investigación coincide con una operación. E.P.Riviere toma el concepto de indagación acción de K. Lewin. "En el terreno de las ciencias sociales no hay indagación que no promueva una modificación".
Dice E.Pichon Riviere "La construcción de un ECRO nos obliga a la definición del campo operacional, de la metodología y a una evaluación de la operación". El criterio de evaluación se establece en función del cumplimiento de los objetivos propuestos y estos en relación a una adaptación como la posibilidad de promover una modificación creativa o de adaptación activa a la realidad. Esto hace a la Psicología Social direccional y significativa en relación a un cambio". Propone incluir no solo las estructuras conceptuales de una ciencia sino los elementos subjetivos, la verticalidad del investigador y allí incluye elementos emocionales, motivacionales, su propia experiencia de vida que va a determinar "modalidades de abordaje de la realidad".
(1) J.Lacan se opone a la denominación de Ciencias Humanas, prefiere denominarlas Ciencias Conjeturales o Ciencias de la Subjetividad y diferenciarlas de las Ciencias Exactas.
Bibliografía:
J.Corominas: Diccionario critico etimologico de la lengua castellana. Ed. Gredos . Madrid. 1954
José Ferrater Mora: Diccionario de Filosofía. Editorial sudamericana Buenos Aires. 1975
Esther Diaz: "Metodolgia de las ciencias sociales" Editorial Biblos. 1997
E.Pichon Riviere: "Concepto de ECRO" Revista Temas de Psicologia Social Nº 6 Octubre 1984
Dylan Evans: Diccionario Introductorio de Psicoanálisis Lacaniano Ed. Paidos 1996
Zito Lema: "Conversaciones con E.Pichon Riviere" Ed. Nueva Vision 1976
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El Voluntariado una Alternativa de Participación (2ª Parte)
Etiquetas: Foro, Psicología Social |Prof. Ricardo D. Solís
(El siguiente texto se encuentra disponible para su discusión en "Redes y Grupos")
Como decíamos ya hace tiempo se discute el valor del voluntariado en la cohesión social y la acción solidaria, en este sentido un documento (J. D. Smith/ td. P. Irisity) de principios de milenio “voluntariado y desarrollo social”, puesto a consideración del grupo de expertos de Naciones Unidad en el encuentro de Nueva York de 1999, decía: “El significado que tiene el voluntariado no es el mismo para todos. Un estudio reciente reveló que la percepción de lo que lo constituye difiere bastante de un país a otro. En algunos países donar sangre se considera voluntariado, en otros lo es formar parte de un partido político o sindicato. Para algunas personas lo que lo distingue es la ausencia de una retribución, para otros lo es la falta de coerción. El voluntariado adquiere diferentes formas y significados según el entorno, está muy influenciado por la historia, la política, la religión y la cultura de una región. Lo que puede ser visto como voluntariado en un país, puede ser descartado como trabajo mal pago o gran densidad de mano de obra (o incluso trabajo forzoso) en otro. Aún así y a pesar de la gran variedad de interpretaciones, es posible identificar algunas características básicas de lo que constituye la actividad voluntaria”.
En dicho informe se indicaba que se habían encontrado en la consulta de diferentes voluntarios de varios países las siguiente características comunes, que como bien los autores sostenía “sin un criterio común los esfuerzos de los gobiernos por promoverlos serían vanos”.
Cinco elementos que caracterizan la acción voluntaria:
(1) El concepto de la retribución: “Algunas definiciones alegan que sólo el altruismo puro debería considerarse voluntariado, pero otras sostienen que no existe el altruismo puro y que toda forma de voluntariado contiene un elemento de intercambio y reciprocidad. Por eso algunas definiciones permiten que los voluntarios sean retribuidos de cierta manera, económicamente, a cambio del reembolso de los gastos o algún tipo de remuneración, o no, a cambio de capacitación o credenciales. El punto límite clave en la distinción entre voluntariado y empleo remunerado es que el voluntario no debe emprender la actividad motivado por el beneficio económico, y también que el valor de todo reembolso que reciba debe ser menor al del valor del trabajo provisto”.
Hoy día nos encontramos con otra cuestión que se podría sumar al debate y se encuentra relacionada a lo que se ha popularizado como contraprestación a cambio de una ayuda de seguridad social. Cuando vemos en qué consisten esas actividades de contraprestación, podríamos ubicarlas como actividades que se desarrollaron históricamente como voluntarias, esto pone en cuestión el entrelazado de dos principios éticos:
(a) Principio de Solidaridad: “La sociedad tiene una obligación de protección con sus miembros”.
(b) Principio de Responsabilidad: “Cada individuo es dueño de su existencia y debe hacerse cargo de sí mismo”.
(2) El concepto de libre voluntad: “La mayoría de las definiciones reconocen que las nociones de voluntariado y coacción no son compatibles. Por eso a los planes que se oponen a las convenciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativas al trabajo forzoso obviamente no se los considera voluntariado. Pero de la misma manera que al considerar el concepto de retribución, aquí también hay áreas grises. ¿Cómo debemos considerar los planes escolares de servicio comunitario que motivan, y a veces requieren, a los estudiantes a participar en trabajo voluntario, o los programas Comida por Trabajo, donde hay un intercambio explícito entre compromiso comunitario y asistencia en alimentos o incluso los planes de servicio ciudadano, que ofrecen un servicio comunitario alternativo al servicio militar? El amplio marco conceptual reconoce que puede ser difícil mantener únicamente el concepto de libre voluntad en toda interacción voluntaria; la motivación a servir de voluntario quizás comprenda siempre una mezcla de razones tales como la presión de compañeros y la obligación social; pero enmarca todo intento manifiesto del gobierno de motivar a la gente a participar”.
Les proponemos reflexionar sobre la siguiente historia de vida:
Fidelina y el horno
Una mañana fría y soleada Fidelina salió de su casa rumbo al almacén, arrimó el portillo, saltó la alcantarilla y empezó a caminar por la calle de tierra. Le preocupaba que se gastaría la última plata del Plan y había que comprar algo para calentarse.
En eso se escucha un grito:
- ¡viejo, dame un peso pa’ los porros!
El grito la asustó y levantó la vista, vió a don Hilario encorbado, con la mirada perdida y en una mano una bolsita con un pan y un pedacito de hígado. A Fidelina le hirvió la sangre, corrió, y a empujones alejó al pibe y a los gritos le decía:
- ¡Qué te pensás pendejo que vas a asustar a cualquiera, si querés plata andá a trabajar!
El pibe sorprendido, se fue insultando bajito.
Pero Fidelina en ese día no dejo de pensar en esa situación, cada momento que pasaba le daba vueltas en la cabeza la idea de cómo ayudar a esos pibes tirados en la esquina todo el día.
Llegando la noche se le ocurrió una idea, iba a pedirle al Centro de Fomento que le prestaran el horno que usan para hacer el pan y las pizzas del comedor e invitaría a los pibes a amasar y vender en el barrio.
Fue esa misma noche a la casa de Celia y le contó la idea, Celia le dijo que estaba bien que lo consultaría con la comisión y le contestaría. La gente de la comisión, con algunas dudas de meter a esos pibes en la institución acepto la idea.
Fidelina, al próximo sábado compró 20 kg. de harina, grasa, levadura fresca y lo demás lo puso de su casa.
Se acercó a los pibes y les dijo:
- Yo sé que uds. necesitan plata para la cerveza y los porros, pero de eso por ahora no les voy a decir nada, les propongo hacer pan y pizzas y venderlas en el barrio, uds. se quedan con la ganancia y compran la harina para la próxima.
- Sabe doña, está bien su idea, ¿pero quién nos va a comprar a nosotros?.
- Bueno, intenten con sus parientes y conocidos.
La cosa es que se acercaron siete pibes y ese día con esfuerzo amasaron, cocinaron y vendieron el pan.
Con los días el entusiasmo creció, y todos los sábados tempranito empiezan a amasar, prender el fuego y entre mates y bromas pasan la mañana hasta salir a repartir.
Durante la semana levantan los pedidos de pan, tortas y pizzas. Si hasta a don Hilario, antes que lo internaran en el asilo, le regalaban un pan.
Tal fue el cambio que al poco tiempo Jonatan y Diego pasaban por una panadería que necesitaban ayudantes de panadero y se engancharon a trabajar.
Los sábados la actividad convoca a siete de los pibes de la esquina y a otros amigos que invitaron.
El proyecto pasó a conocerse como ‘el horno de los pibes’,y cuenta Fidelina que los chicos le dicen que solo fuman de vez en cuando en alguna fiestita.
“Las organizaciones sociales existen para generar un cambio en la persona y la sociedad”
(3) La naturaleza del beneficio: “Para diferenciar el voluntariado de una actividad voluntaria puramente recreativa, debe haber un beneficiario que no sea el propio voluntario, o que además del voluntario haya otro beneficiario. Pero se cuestiona dónde se debe trazar la línea divisoria. Algunos sostienen que el beneficiario tiene que ser alguien extraño para el voluntario, otros permiten que se incluya a los vecinos e incluso amigos y parientes lejanos, y otros comprenderían el concepto de autoayuda o ayuda mutua, donde la línea divisoria entre beneficio personal y el de un tercero es especialmente poco clara. Si bien permite varias interpretaciones, el marco conceptual general requiere que haya un beneficiario (que puede comprender conceptos abstractos como el medio ambiente o la misma sociedad) o grupo de beneficiarios identificable, aparte (o además) de los familiares directos o amigos del voluntario. Esto comprendería la autoayuda y ayuda mutua pero excluiría la atención por los familiares dependientes”
Un concepto clave en el rol de las organizaciones de voluntarios es lo que Etzioni define como la “regla de oro” de la vida comunitaria: “Respeta y defiende el orden de valores de la sociedad de la misma manera que harías que la sociedad respetara y defendiera tu autonomía”.
(4) El entorno organizacional: “Algunas definiciones de voluntariado insisten en que debe ser emprendido a través de algún tipo de organización formal, voluntaria o sin fines de lucro. Otras incluyen además la actividad que se emprende dentro del sector público o empresarial. Y otros flexibilizan el requerimiento organizacional y admiten actividades emprendidas de forma informal, ya sea individualmente, como ayudar a un vecino, o aisladamente, a través de actividades cívicas como recoger la basura. El amplio marco propuesto aquí permite que se comprenda a ambas formas de voluntariado, formal (organizado) e informal (individual), así como también que la actividad voluntaria se emprenda en los sectores público y privado”.
(5) El nivel de compromiso: “Algunas definiciones permiten que se comprenda a las actividades voluntarias excepcionales, otras requieren cierto nivel de compromiso y excluyen actos ocasionales. El amplio marco conceptual nos permite englobar una variedad de niveles de compromiso, desde un fuerte compromiso a una participación esporádica, a pesar de que parece justo suponer que la mayoría del voluntariado implicaría algún grado de compromiso continuo”.
Los puntos universales del voluntariado confluyen en la trama vincular que contiene nuestra vida. Las organizaciones sociales albergan esta vida vincular, por ello más allá de la buena obra, existe un desafío enorme en la convivencia diaria y la ‘vida privada’ de cada organización, allí también existe reglas.
Reglas básicas de la asociatividad
- Participar.
- Asociarse voluntaria e interesadamente.
- Ser abiertos y saber escuchar.
- Respetar la opinión de quienes trabajan desde antes en la organización. Asumir compromisos acorde a nuestras capacidades.
- Cumplir con la tarea asignada si poner excusas.
- Resolver los conflictos en el grupo y no llevar chismes por todos lados.
- Solicitar ayuda cuando los problemas nos superan.
- Estar dispuestos a aceptar responsabilidades para llevar adelante el proyecto.
Cada organización puede poner sus pautas, guiada por el interés superior de los miembros y la misión.
El Voluntariado una Alternativa de Participación (1ª Parte)
Etiquetas: Foro, Psicología Social |Prof. Ricardo d. Solís
(El siguiente texto se encuentra disponible para su discusión en "Redes y Grupos")
Actualmente el voluntariado es un actor clave en el desarrollo de proyectos sociales solidarios. Los nuevos movimientos sociales adoptan fácilmente esta filosofía de solidaridad corporativa. Su rol protagónico no es producto de nuestra época sino un valor heredado de la tradición social. El voluntariado es por naturaleza múltiple, tanto en su concepción como en su práctica, en él confluyen valores, costumbres, ideales, hábitos participativos, estilos de liderazgo y sobre todo una identidad labrada en una historia diversa en época y credos.
Destacamos aquí aquel voluntariado expresado en una organización social participativa, rescatamos en un sentido amplio su historia llena de ejemplos de vida y luchas sociales, tanto de aborígenes, criollos y gringos que han dado a nuestro país una rica experiencia de organizaciones voluntarias. Es esta historia concreta la que hoy opera como matriz asociativa de las actuales organizaciones sociales. El fenómeno del voluntariado tiene el poder simbólico del bien común, el amor al prójimo, la lucha por una sociedad más justa, que lo convierte en práctica de los mejores ideales.
El ideal: ¿de un grupo o una persona?
Decimos ideal en el sentido de ideas y prácticas ejemplares con capacidad convocante. No hablamos de 'un solo ideal' ya que en la realidad coexiste una gran variedad de ideas y fines destinados a promover el voluntariado, tanto en las antiguas religiones, como en los nuevos movimientos sociales, en una dimensión política existe el voluntariado de derecha y el de izquierda, la 'tercera vía' (centro-progresista) lo considera la panacea de la participación comunitaria.
Esta diversidad de concepciones nos plantean el interrogante de si cuando decimos voluntariado estamos diciendo lo mismo, ¿son lo mismo el ‘merendero’ de un movimiento ‘piquetero’ y la ‘cena de caridad’ de las damas de beneficencia?, no, no son lo mismo, salta a la vista que los móviles pertenecen a necesidades y concepciones del mundo diferentes.
Ahora bien, en nuestros días se puede observar la primacía de la idea del voluntariado asociado más a personas que a organizaciones, pero sea una práctica individual o grupal ambas se encuentran contenidas en una ética comunitaria que los legitima y ordena a un bien social que las trasciende. El tronco común esta dado por la idea del hombre como fin en sí mismo y no como medio. En ciertos momentos esta moral tendrá fundamentos religiosos, políticos o simplemente cívicos. La idea del hombre como fin en sí mismo es lo que nos permitirá pensar la inclusión del voluntario en una organización no como un mero recurso humano de amor desinteresado, sino como alguien que tiene algo para dar y algo para recibir (ética de la comunicación). La aplicación o uso de este principio nos ayuda para dar unidad a la diversidad, para aceptar lo simple de lo múltiple, para conocer lo compartido y común, para dar identidad.
Otro punto de importancia en el plano de las representaciones acerca del voluntariado es una reciente distinción que se hace entre: mutualismo y voluntarismo . Tal distinción, tiene sustento en las prácticas concretas de las organizaciones sociales y se refiere básicamente a la diferencia en los fines: a) mutualismo: ayuda a todos.
(b) voluntarismo: ayuda al necesitado.
La distinción se basa en los 'fines de la acción', lo que debemos observar es que ninguna de las dos prácticas podrían ocurrir si no se dieran en el marco de una organización. Esto pareciera más claro en el caso de las experiencias mutualistas, pero no es así para el paradigma que considera al voluntariado centrado en 'el rostro bueno' 'el hombre santo', 'la mujer abnegada', 'el militante ejemplar', en este caso, como lo dijéramos, se pone el acento en la persona (líder) y no en la organización. Lo que tienen en común voluntarios y mutualistas es la ayuda a otro. Lo que no se puede perder de vista, es que la ayuda al otro debe ser recíproca, vincular, la ayuda es una inevitable relación de dos. Si se pierde esta dimensión, el voluntarismo se torna beneficencia y mesianismo. Como filosofía social el voluntarismo nos une como sociedad en la práctica de valores solidarios, hacer de esta práctica cívica y social un espacio privado y de indulgencias es un camino desviado.
Manifestaciones del Voluntariado
Como señaláramos más arriba, el voluntarismo es una práctica habitual en diferentes instituciones sociales, religiosas y políticas. En la actualidad conocemos nuevas y valiosas experiencias, sin embargo, hasta hace no mucho tiempo, eran visibles aquellas prácticas relacionadas a la caridad de corte cristiana, o simplemente como práctica honorable de la clase alta. Sin embargo, otras religiones y otros sectores sociales desde hace mucho tiempo atrás proponen y viven lo mismo. Desde nuestra perspectiva la militancia, sea social o política bien entendida es voluntarismo.
Lo visibilizado ha sido –como vemos- la idea de voluntariado como algo estrictamente individual, de 'personas buenas', y no como una saludable práctica social de grupo. El ideal del rostro bueno identifica la misión con la organización. En Argentina conocemos muchas obras basadas en el rostro bueno que han trascendido, especialmente a través de los medios de comunicación (los medios de comunicación son grandes difusores de este ideal, ya que se visualiza con lo apolítico, lo nuevo), organizaciones centradas en la propaganda de la buena obra, por la cuál captan infinidad de recursos que por ser organizaciones poco participativas, luego, muy bien no se sabe como se invierten o se gastan los fondos.
Corrientemente algunas obras son réplicas de los viejos modelos de asistencia, en otras el lugar del beneficiario es tan pasivo que dejan muchas dudas en cuanto al criterio de solidaridad practicado.
En cambio, en las organizaciones participativas se da un lugar protagónico a los miembros, son organizaciones centradas tanto en la misión como en la organización. Pero muchas de las veces son portadoras de una realidad bastante ambigua, abren un debate polémico ante el hecho de considerar al voluntariado como trabajador.
Si bien históricamente a las Organizaciones Sociales las 'hicieron' socios honorarios, la inclusión de nuevas funciones (como las transferidas desde el Estado o los requisitos de los Organismos de Financiamiento Internacional) en las prácticas cotidianas, trajo consigo el tema del voluntariado como trabajo y si es trabajo debe ser rentado. La mera aparición de la palabra 'renta' no debe precipitarnos en un análisis simplista.
Las prácticas de las Organizaciones son mucho más complejas de lo que se suele imaginar, no solo por la diversidad infinita de lugares, misiones, fines, tipos de organización, sino también, porque no permanecen estáticas o cristalizadas en el tiempo, están en un permanente devenir, un devenir organizacional que muchas veces limita nuestras capacidades explicativas. Un punto de vista sobre el particular, es que no existe una definición al respecto, sino solo una suma de ejemplos que cada uno podrá valorar según su paradigma ético. La indefinición, por un lado, es producto de la novedad del tema, la neofilantropía empresarial y el achicamiento del Estado, si bien son fenómenos simultáneos, no dejan de ser un tema reciente, que a tomado por sorpresa a más de una organización. Por otro, las tecnologías de Gestión de Organizaciones sin fines de lucro, también son un territorio incipiente, teniendo en cuenta que muchas veces estas técnicas son las que potencian a la organización una 'autoconciencia organizacional' de sus aciertos y errores, tanto en lo técnico como en lo valorativo.
A modo de ejemplo un caso complejo de análisis lo representan hoy los movimientos reivindicativos como el pacifismo, el feminismo, los ecologistas, de derechos humanos, los Sin Tierra, etc. En sus estructuras de costos suelen considerar la renta de los técnicos especializados en diferentes temáticas, lo que establece una diferencia entre éstos y los militantes o miembros (voluntarios), una diferencia, entre conocimiento (renta) y militancia (voluntarismo), todo un tema moral difícil de considerar.
Otro caso lo representan las organizaciones de atención a niños y jóvenes, ya sean en temas de salud, tutela, educación, recreación, deporte etc., cada día están más representadas por Organizaciones de la Comunidad y menos por el Estado, lo que trae aparejado un complejo problema: Organizaciones prematuras (algunas que se crean tras intereses meramente económicos) se ven desafiadas a ser eficaces en problemáticas nuevas. Problema manifiesto en la precariedad organizacional que muchas presentan.
Acerca de este problema podemos indicar algunos motivos frecuentes, externos: insuficiente financiamiento, escasa visibilidad, no integrado a planes sociales dinámicos, pocas redes solidarias en el contexto, internos: falta de claridad en la misión, poca capacitación y entrenamiento para la acción social, muchos objetivos y pocos medios, etc. Estos elementos son solo algunos de los tanto que terminan por limitar los resultados. De ninguna manera, esto les quita méritos, solo que si las prácticas de estas organizaciones quedan acotadas a los límites de sus paredes, como ocurría con las macroinstituciones del Estado, sus acciones son reducidas y de bajo impacto, a lo que suele sumarse un deterioro de la estructura organizativa (si la tienen) que termina con la organización, y por supuesto también, con sus valores y con sus miembros. Estas organizaciones hoy nucleadas bajo el paraguas semántico de ONGs., a su vez desarrollan una tarea de 'reclutamiento' de miembros sean socios o voluntarios, centrados más en la propaganda de la buena obra que en los valores de la labor asociativa, es decir, no se valora lo suficiente el hecho de estar juntos, de asociarse bajo la consigna de la acción voluntaria, del compromiso, de la militancia. Al perderse de vista esta dimensión, las organizaciones presentan como dilema, la polémica relación renta versus voluntarismo. Sin embargo, en los barrios, la gente que participa como voluntaria lo hace más por 'un problema de todos' (mutualismo) que por ocuparse del tiempo libre o de sus problemas de conciencia. Es el caso de algunas organizaciones de infancia, en las cuales, a veces, sus miembros han realizado una opción de vida por los niños y no cobran por su trabajo, estos voluntarios en realidad basan su práctica en una elección vocacional, vocación no remunerada, e.i. como ser monja o militante, que son opciones de vida más allá del atravesamiento de la renta económica o la militancia social. Otras prácticas que se presentan como voluntarias y tal vez tienen una definición más apropiada son los miembros de las Comisiones Directivas (mutualismo), o madres cuidadoras de jardines comunitarios (mutualismo), manzaneras (militancia social y/o política), etc. Para estos casos resulta útil la distinción hecha entre prácticas mutualistas y voluntaristas, planteada al inicio de este apartado.
Por otro lado, encontramos prácticas más claras de voluntariado como, operadores telefónicos de teléfonos solidarios, cuidadores de niños enfermos, pastoral de los niños, voluntarios en hospitales, estudiantes universitarios: pasantes o cátedras de extensión, etc. En resumen son prácticas que podemos ubicar como de 'ayuda al necesitado', desde una relación solidaria. Nuestra idea en particular es que, en una organización de voluntarios es más importante los valores de la organización que los valores de la misión. Porque sin aquellos estos no tendrían sustento ético. En nuestro análisis acentuamos el valor de la participación, en esta línea podemos definir al menos cuatro modelos de organización que han recorrido nuestra historia y se encuentran aún operantes casi en el sentido de paradigma organizacionales:
La Organización de Beneficencia: Caracterizada frecuentemente por un fuerte componente confesional religioso y/o de clase. Sus acciones son llevadas adelante mediante fines altruistas, de conciencia y/o morales.
La Organización Voluntarista: este tipo de organizaciones son producto corrientemente de familias, grupos de autoayuda, personas de la comunidad, que por alguna causa, como: una 'promesa', 'un compromiso', 'por algo que de sentido a sus vidas', etc. proponen ofrecer sus servicios voluntarios. Se caracterizan por el rol determinante que juegan los elementos autoreferenciales de sus fundadores en la definición de la 'misión' de la organización.
La Organización Fomentista: suelen surgir por la evaluación de una necesidad comunitaria, falta de una guardería, un centro de jóvenes, inseguridad, etc. Los actores claves son vecinos, militantes sociales y/o políticos, el cura del barrio, un grupo de jóvenes etc. Suelen reivindicar 'viejas' metodologías de movilización social. Muy atravesada por las cuestiones de conciencia, en este caso ideológicas, es común que se organicen tras un 'gran ideal'. Puede decirse que son los tipos de organizaciones que 'fomentaron' los modelos participativos de asistencia social asociados al Estado.
La Organización Profesionalizada: son del tipo de organización 'que cuenta con una experiencia', suelen ser grupos que por los conocimientos adquiridos en la vida institucional y frecuentes capacitaciones, comienzan a sistematizar su experiencia, normalizar procedimientos, instalan una evaluación de su práctica, organizan la tarea desde un abordaje de equipo, en este modelo se encuentran diferentes orientaciones como los abordajes en red, el gerenciamiento social, el sistémico, la participación comunitaria y desarrollo local, etc. Por su 'racionalidad organizacional' suelen ser líderes entre el resto de organizaciones.
Quizás el hecho de que el pensamiento organizacional e institucional usan frecuentemente el concepto de modelo, se pueda representar más fácil la idea de que es un modelo organizacional. El modelo organizacional es un sistema de valores, objetivos, estructuras, modos de distribución del poder, misiones y proyectos, adoptados por una organización de modo voluntario e involuntario en un momento determinado y a lo largo de su vida institucional. En este sentido, las organizaciones de voluntarios son dependientes de un modelo socio-histórico de organización.
Entonces, lo dicho hasta aquí nos permite afirmar que el voluntariado es un sujeto en tanto se manifiesta como actor social expresado en una organización que los contiene. Reconocer el rol de la organización, promover la participación, la solidaridad requieren corrernos del paradigma del rostro bueno, y acercarnos a una organización de voluntarios convocante y democrática
La Lucha de Calles: a 40 años del Cordobazo
Etiquetas: Comunidad, Foro |Prof. Ricardo D. Solís
(El siguiente texto se encuentra disponible para su discusión en “Redes y Grupos”)
Entre algunos compañeros venimos notando que evocar el Cordobazo del ’69 suena como melodía a los oídos militantes. Si bien el debate intelectual sobre el Cordobazo sigue generando airadas polémicas, resulta atractivo hacer algunas comparaciones de época y usar aquella pueblada como esquema de análisis de algunos eventos de insurrección actuales.
El Cordobazo fue una insurrección clasista. Considerando especialmente la situación global de la clase obrera argentina de entonces, la proscripción del peronismo y el potencial concientizador del “entrismo” de izquierda en los gremios. Pero también, y muy especialmente el protagonismo estudiantil. La mentada alianza obrero-estudiantil tuvo, quizás como nunca, una expresión ejemplar y ejemplificadora para las generaciones venideras. Y quizás las características del liderazgo de Agustín Tosco, sean hoy las que más atractivo producen a la hora de pensar “la organización de la lucha”.
Entre las múltiples discusiones generadas se encuentra la de si fue organizado o espontáneo. Este es un punto de gran interés en el debate actual. También hoy día nos encontramos ante la disyuntiva de si las protestas son o deben ser organizadas o espontáneas. Incluso en el plano de la construcción de poder político territorial. Tanto en el nivel de espontaneidad y organización nos encontramos con la presencia de las nuevas tecnologías disponibles como herramientas, “nuevas armas de combate” para encauzar la lucha (nota diferencial con el ’69). El activismo, sustancial a las luchas populares se ha pluralizado, hoy nos encontramos que se “activan” protestas desde los más diversos planos de la realidad social, los actores son múltiples y volátiles como los medios que usan, de ahí que resulte difícil aprehender sus ideologías, proyectos políticos y su vocación revolucionaria. Elementos que parecieran estar mucho más claro en el Cordobazo: “ni golpe, ni elección: revolución”.
Pero la lucha de calles es una realidad incontrastable que se vincula a la organización territorial de cientos de micros movimientos territoriales, comunidades cibernéticas, redes identitarias y en menor medida a los tradicionales gremios y movimientos estudiantiles, cuando éstos “movilizan” lo hacen a gran escala y con un componente claramente organizativo, donde cualquier análisis de espontaneidad esta fuera de lugar.
Organización o Espontaneidad:“la enseñanza del Cordobazo”
En realidad el Cordobazo fue las dos cosas y esta es su enseñanza. La capacidad de sostener las luchas en la combinación de actores múltiples, ‘integrados’ y ‘volátiles’, ‘cuadros’ y ‘simpatizantes’, ‘los de siempre’ y ‘los arrimados’, combinando los proyectos políticos con los horizontes inmediatos que imponen las necesidades cruciales. La cadena fuerte de la organización que ofrecen gremios y movimientos estudiantiles, encuentran su “eslabón débil” en la protesta territorial, identitaria y de micropoder de los que padecen situaciones invisibles a los ojos de las dirigencias corporativas.
El poder que disputa el espontaneísmo no es el mismo que pretende la lucha estratégica, para disputar el poder se necesita vocación política y esta siempre trasciende el reclamo por derechos vulnerados sean individuales o de sector. Curiosamente el “resurgimiento” del espontaneísmo luego del 2001, pareciera cuestionar la representatividad lisa y llanamente de cualquier dirigente, esto entre otras cosas, es consecuencia de la explosión de planos de realidad a la que nos exponen las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. El bombardeo constante y persistente de información hace que lo único que podamos ver es lo que se mueve, cambia generando una preocupante capacidad para el olvido. Por eso, fenómenos como la construcción política, el fortalecimiento de procesos asociativos, la planificación estrategica de luchas, carezcan de interés, al menos, para la vidriera de los medios. Como consecuencia, todo parece espontáneo o manipulado por desconocidos, a lo que se agrega la tendencia que tampoco esto importa demasiado.
Un capítulo aparte, requiere considerar el estilo de liderazgo que ha trascendido de Agustín Tosco, para ello podemos citar al representante interamericano que en ocasiones de elaborar un informe sobre el movimiento obrero argentino, dice: “si bien la mayoría de los observadores dice que Tosco tiene cualidades mesiánicas, no representa un número importante de sindicatos” … a pesar de este análisis ocurrió el Cordobazo... El liderazgo de Tosco se caracterizó por su acompañamiento de las bases y esta cercanía valió como para unir en la lucha “espontaneidad y organización”.
Bueno, la comparación histórica respeta poco los contextos y coyunturas de ahí que resulta intencionada, pero evocar momentos históricos tan trascendentes y rescatar de ellos su capacidad propositiva, ya no solo como móvil de futuras luchas, sino como hicimos acá, como esquema para el análisis de lo actual, es también una posibilidad intelectual necesaria.
La configuración de redes
Etiquetas: Foro, Psicología Social |Prof. Ricardo D. Solís
(El siguiente texto se encuentra disponible para su discusión en “Redes y Grupos”)
El pensamiento actual sobre redes se encuentra entre los enfoques más dinámicos y usados dentro de las ciencias sociales preocupadas por la comprensión de los actuales procesos asociativos y movilización social.
“No existe mejor práctica que una buena teoría” (K. Lewin):
A pesar del poco acuerdo existente en el plano teórico acerca de “qué es una RED”, podemos encontrar el desarrollo de un enfoque llamado ENFOQUE DE REDES (década de los ’80), una perspectiva que afirma que las organizaciones y movimientos sociales pueden concebirse esencialmente como manifestaciones de redes socioespaciales latentes, cuyo elemento aglutinador son sobre todo comunidades de valores. Para Dalton/Küchler, la diferenciación social ha conducido en la sociedad industrial avanzada a la formación de comunidades de valores con alta densidad de interacción personal entre los integrantes. Las redes socioespaciales así formadas subsisten durante largos períodos de tiempo y pueden activarse en una coyuntura favorable a la movilización. Morris, observó que la preexistencia de redes sociales es un requisito básico para el desarrollo de un movimiento social, así cómo la importancia de dichas redes latentes como estructuras de apoyo para una gran variedad de organizaciones sociales.
En el concepto de lo “socioespacial”, podemos ver lo circunstanciado del análisis, ya que si bien hoy nos encontramos con este fenómeno, lo cierto es que las redes o comunidades cibernéticas se han erigido como nuevas redes sociales, también constituidas a partir de la comunidad de valores, cultura, necesidad, etc. Las nuevas tecnologías de la información propician un desarrollo creciente y frenético de la asociatividad por vía virtual. Un hecho que recientemente comienza a ser estudiado a pesar del impacto visible en la vida cotidiana y los procesos de constitución de la subjetividad social.
En este sentido, M. Castells (1996) ve la "Sociedad en Red" como una nueva forma de organización social, no una simple etiqueta para un fenómeno tecnológico. En la "Sociedad en Red" la identidad personal se define a partir de la conexión a una red, antes que por la ubicación dentro de una familia, clan, tribu o estado. Las sociedades, para Castells, están siendo estructuradas a partir de la complementariedad bipolar de Red y Ego. "En un mundo de flujos globales de salud, poder e imágenes, la búsqueda de la identidad colectiva o individual, asignada o construida, se vuelve la fuente fundamental del sentido social". Y debido a la prevalencia actual de la tecnología de la información, el mundo está siendo quebrado entre una tecno-elite, globalmente conectada y las identidades comunitarias, atrincheradas en lo local. Destaca la importancia del moderno proceso de localización a la par de la globalización.
Este breve marco conceptual nos ubica centralmente en lo siguiente: (a) Identidad y Constitución social del sujeto, (b) Territorialidad vs. Globalización, (c) Organización Social y Tecnología de la Información. Estos tres pares complementarios son suficientes como para darnos una imagen “de qué se habla cuando se habla de redes”.
“Red la institución de nuestra época”
La verdad es que red como concepto no denomina solo una organización de nuestra época, viene de una terminología de ingenieros militares franceses del s. XVII, quienes llamaban ramales (red) a los sistemas de comunicación interna de una aldea o fuerte, ramales que se construían con un criterio de defensa. Es curioso, ya que si bien red hoy nos habla más de vínculos secundarios, esto también se relaciona con la defensa, cuidado, protección de personas y grupos.
La red podemos describirla como una configuración organizativa con características propias. Antes que nada es interesante aclarar que bajo el paraguas de red, se entenderá todo fenómeno asociativo/organizativo que carezca de verticalidad visible (conducción), sus relaciones siempre informales y caóticas, poca perdurabilidad incluso de baja densidad en cuanto al afecto asociativo, esta es la percepción negativa de la red, si bien tiene varios de estos componentes, pueden verse con “otro cristal”. La red es organización y se podría describir en sus componentes esenciales:
- La IDENTIDAD como elemento clave de afiliación o reclutamiento.
- AUTOORGANIZACIÓN fija sus propios objetivos, se produce a sí misma.
- MULTIDIMENSIONALIDAD la red suele existir más allá de lo que vemos y abarca dimensiones múltiples de la realidad y los discursos.
- La INFORMACIÓN es la “materia prima”, la red se sostiene en tanto se produzca, circule y reproduzca la información, cualquier tentativa de captura la desnaturaliza.
Los conceptos indicados son lo suficientemente propositivo como para describir con ellos las características organizativas de una red.
Ahora entre las redes socioespaciales nos encontramos, al menos en Argentina, con una amplia y legendaria tradición de asociatividad comunitaria, no siempre valorizada en las ciencias sociales ‘consumidoras de teorías europeas’, al respecto nos dice J.L. Coraggio, “Han pasado dos siglos desde que la separación de los trabajadores de los medios de producción, y la indigencia y precariedad en la reproducción familiar resultante, multiplicaron las iniciativas asociativas desde las bases, aunque también impulsadas desde el Estado”.
En el universo de las iniciativas asociativas de base encontramos las sociedades de inmigrantes, las cooperativas, las sociedades de socorros mutuos, más recientemente los comedores populares, entre otros tantos. En este sentido, E. Dabas, en un material muy difundido en nuestro medio, ve en diferentes iniciativas que van desde, la formación en un medio rural, la autogestión en asentamientos populares, la organización en grupos de inmigrantes, hasta en una red de docentes de educción no formal y jardines maternales una expresión del fenómeno de las redes.
En este caso encontramos la cotidianidad, las estrategias de supervivencia y la organización popular entrelazadas en una red de ayuda mutua capaz de sostener proyectos de vida. La economía social en todas sus expresiones son redes de ayuda mutua, que en la labor diaria y sostenida logran un estatus organizacional asociativo formal. Cuando esto ocurre, la red de apoyo mutuo adquiere una configuración organizativa más estable.
“La red se alimenta de redes”
Como todo proceso autoorganizativo la red se nutre de la sinergia de otras redes en un vínculo a doble vía (feeback). Con el solo fin de esquematizar proponemos analizar el vínculo existente entre el acto organizativo de un Plan Social, una Organización Social y un Grupo de Ayuda Mutua. De la interacción de tres redes (o sistemas) surge la red de: economía social, desarrollo comunitario, género, programa de educación de adultos, etc. El plan social suele aportar el ‘recurso fuerte’, básicamente por su capacidad distributiva, la ONG el entramado asociativo formal, y ninguna de ellas sería tal cosa, sin un grupo de ayuda mutua que preexistente, existente no articulado o promovido se organiza tras un proyecto de gestión asociada y desde allí se constituirá como actor significativo.
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